Mezclar soja con vinagre de manzana o de arroz, una cucharada de ajo y otra de jengibre en polvo, miel y maicena diluida en agua.
Calentamos la salsa en una sartén a fuego medio hasta que espese.
Esto es "No se freír un huevo", un blog que pretende enseñarte a cocinar desde cero con recetas sencillas pero resultonas para aquellos que, como yo, estamos empezando en este mundillo.
Mezclar soja con vinagre de manzana o de arroz, una cucharada de ajo y otra de jengibre en polvo, miel y maicena diluida en agua.
Calentamos la salsa en una sartén a fuego medio hasta que espese.
Ingredientes para 2 personas
En una cazuela amplia, calienta un chorro de aceite de oliva a fuego medio. Agrega los dientes de ajo laminados y la cebolla cortada en juliana. Añade una pizca de sal para ayudar a que la cebolla suelte su agua. Remueve cada 2 o 3 minutos para pochar las verduras. Cocina hasta que la cebolla esté transparente y ligeramente dorada, aproximadamente 30 minutos.
Crea un espacio en el medio de la cazuela y agrega el pimentón dulce y la harina de trigo. Remueve para integrarlos y cocínalos durante unos segundos. Vierte el vino blanco en la cazuela y remueve enérgicamente para que los ingredientes se mezclen.
Deja cocinar hasta que el vino se
evapore por completo. Agrega el tomate natural rallado a la cazuela. Integra
bien y permite que la mezcla reduzca a fuego lento hasta obtener un sofrito
espeso.
Coloca las anillas de calamar sobre
el sofrito y sazónalas con sal al gusto. Rehoga los calamares durante unos
segundos hasta que comiencen a cambiar de color. Vierte suficiente caldo de
pescado (o agua) para cubrir los calamares. Añade la hoja de laurel para
aromatizar la salsa.
Tapa la cazuela y cocina a fuego
medio durante 35 a 40 minutos, permitiendo que los sabores se mezclen y los
calamares se cocinen tiernamente.
Ingredientes
Elaboración
Comenzamos preparando el aliño en un tarro con tapa. Ponemos
5 cucharadas de aceite de oliva, estrujamos medio limón, 1 cucharadita de ajo y
perejil seco, media cucharadita de orégano y un pellizco de sal, tapamos y
reservamos.
Limpiamos los champiñones y hacemos rodajas lo más finas que
podamos.
Colocamos los champiñones en un plato en forma circular y las
rodajas un poco superpuestas.
Agitamos el tarro para que emulsione el aliño y lo repartimos
por encima. Ponemos también un poco de pimienta, unas semillas al gusto, un
poco de verde en el centro y un buen aceite de oliva.